El Presente

presente

Nunca, Nadie entró en la celda hecha de huesos.
Así, conoció la mentira que lo envolvía como un regalo prisionero del tiempo.
Encontrando sus huellas enraizadas en las cenizas del pasado, descubrió ser fruto del fuego que lo había condenado.
Entonces, navegando entre laberintos de humo y espejos, llegó hacia la orilla de su libertad futura.
Y alejándose de la superficie, se ahogó en la realidad de siempre.

No se confundan, aquí se encuentra el fantasma de lo que consideré apropiado al momento de escribirlo. No soy yo, sino quien tal vez fui.

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