Creo

Contradicción
Foto: Nancy Fouts

Creo que la mente está sana cuando se permite contradecirse.
Porque contradecirse es cambiar, y cambiar es no definirse.
Creo que definirse es encerrarse, es imponer límites a nuestra infinidad de maneras de cambiar.
Creo además que somos lo que no queremos ser, y nos limitamos a querer ser lo que no necesitamos.
Porque los límites no nos los impone la realidad, sino nuestras propias creencias.
Creencias que en ocasiones no son propias, sino ajenas.
Y que para limitarse a creer, uno comienza engañándose. Optando por la “versión light”, quitándole la L a los límites. Sabiendo aún así que tarde o temprano volveremos  a creer.

Es entonces  cuando uno comienza a imitar.
Imitar a personas que increíblemente nos hemos limitado a encontrar.
Personas que van y  que vienen. Que vienen cuando hay una necesidad de aprendizaje. Y cuando la necesidad es satisfecha, se van.

Por eso creo que nada es casual.
Que eso que llamamos accidente, es simplemente una creencia más. Una imitación de algo que realmente es una necesidad.
Una necesidad que quizá no podamos creer, pero que nos hemos sabido crear en esta contradicción que llamamos realidad.

No se confundan, aquí se encuentra el fantasma de lo que consideré apropiado al momento de escribirlo. No soy yo, sino quien tal vez fui.

Dejar un comentario:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Site Footer

2016, Santiago Orlando. All rights reserved.

Licencia Creative Commons